La elección del régimen fiscal de una empresa se limita a las normas fiscales aplicables al estatuto jurídico elegido para la creación de una sociedad. Si bien es posible elegir entre el RI (impuesto sobre la renta/impuestos directos en nombre de los socios) y el SL (impuesto de sociedades), deben utilizarse varios otros criterios para considerar la elección del sistema impositivo. Desde nuestra asesoría de Alcalá de Henares les damos algunas ideas sobre este tipo de elección.

¿Qué régimen fiscal para el empresario?

Como hemos indicado en nuestro artículo en el que presentamos los diferentes regímenes fiscales posibles, el empresario puede elegir entre dos regímenes fiscales para el impuesto sobre la renta: el impuesto directo sobre los beneficios en su nombre (transparencia fiscal) o el impuesto de sociedades sobre los beneficios. Eventualmente, el empresario que ejerce en su propio nombre podrá optar por el régimen de la microempresa o el estatuto de autoempresario.

Elección del régimen fiscal: impacto del estatuto jurídico

calidadEl empresario no tiene necesariamente la posibilidad de elegir libremente su régimen fiscal. Las opciones posibles dependen del estatuto jurídico elegido para poner en marcha el proyecto empresarial. La elección del régimen fiscal en el contexto de la creación de empresas requiere una previsión seria y una comparación de los dos regímenes fiscales. La posibilidad de optar por la imposición directa en el RI depende, en particular, del tipo impositivo marginal del empresario y del beneficio esperado. También hay un impacto en el cálculo de las cotizaciones a la seguridad social cuando el empresario está afiliado al régimen de los trabajadores autónomos.

  • Al mismo tiempo, el punto de vista de un profesional sobre la elección de su sistema fiscal sólo puede ser beneficioso en el proceso de creación de su empresa.
  • Elección del régimen fiscal: impacto en las cotizaciones a la seguridad social
  • La elección del régimen fiscal puede influir en el cálculo de las cotizaciones a la seguridad social cuando el empresario es miembro del régimen de trabajadores autónomos.

Cómo elegir el sistema fiscal de su empresa

Ciertamente:

Las cotizaciones sociales de los trabajadores autónomos que trabajan por cuenta propia (y que, por lo tanto, están sujetas a impuestos en el RI) se calculan en función de los beneficios obtenidos. Las cotizaciones sociales de los trabajadores autónomos que trabajan como empresa en el RI se calculan en función de su participación en los beneficios; Las cotizaciones sociales de los trabajadores autónomos que trabajan en una empresa se calculan sobre la base del importe de su remuneración y, en su caso, de una parte de sus dividendos.

Por lo tanto, el empresario no tiene necesariamente control sobre su base para calcular las cotizaciones a la seguridad social en caso de gravar los beneficios. En este régimen, cualquier remuneración que él mismo pueda conceder no es deducible del beneficio.

Elección del sistema fiscal: el tratamiento del déficit

asesoria en alcala de henaresLa elección del régimen fiscal es importante para el tratamiento de los posibles déficits generados por la actividad. A veces una nueva empresa se pierde mientras su negocio comienza a despegar. En el caso del impuesto de sociedades, las pérdidas pueden trasladarse indefinidamente a beneficios imponibles posteriores.En el caso del impuesto sobre la renta, los déficits pueden imputarse directamente a la renta fiscal del empresario (a menos que éste sea un socio pasivo), lo que es interesante desde el punto de vista fiscal.